El otro día revisando el mundo bloguero, vi que
el blog Mi Alacena había publicado una receta que, por su nombre, me llamó
mucho la atención. A su vez la habían sacado del blog Cocinando entre olivos,
dos blogs de visita recomendada! Muchas gracias por la receta!!! J
Ochíos…que es eso? Indagando leí que es un bollo
típico del sur, que se puede comer tanto dulce como salado. Todo el mundo
hablaba muy bien de él, así que esa misma tarde me puse a ello.
Resultado: un bollo súper tierno perfecto para
comer con un buen trozo de tu chocolate preferido y un buen vaso de leche.
Los recomiendo 100%, es más, yo repetiré seguro!!
Pero la próxima vez le añadiré un chorrito de anís para acabar de rematar J
INGREDIENTES (8 ochíos grandes)
- 375gr agua templada
- 50gr levadura fresca (2 cubitos)
- 125gr de aceite de oliva (yo utilicé uno virgen extra que compré precisamente en Jaén)
- 125gr azúcar
- ½ cucharada de sal
- 750gr de harina de fuerza
- 1 huevo + 1 yema
- Huevo batido para pintar y azúcar
ELABORACIÓN
Yo lo hice todo manual, con un bol grande y unas
varillas…a la antigua usanza! Pero si no, cuando añadáis la harina podéis usar
la Kitchenaid con la pala plana o varillas eléctricas.
Disolvemos la levadura en el agua templada, una
vez hecho añadimos el aceite y batimos.
Ahora el azúcar y volvemos a batir. Añadimos el
huevo, la yema y la sal y mezclamos todo hasta que esté integrado.
Vamos añadiendo poco a poco la harina hasta que
esté todo integrado. Tapamos con un paño y dejamos reposar hasta que doble su
volumen. Yo lo dejé 2 horas.
En una superficie enharinada, volcamos la mezcla
y amasamos un poco con las manos untadas de aceite.
Veréis que es una masa muy pegajosa, pero con las
manos untadas de aceite no os será difícil.
Hacemos 8 bolas y las aplanamos con la mano. Pintamos
con huevo batido y espolvoreamos azúcar (no os quedéis cortos J )
Colocamos en la bandeja de horno encima del
papel, y horneamos a 180º hasta que estén de color dorado. En mi caso 25min.
Hice dos hornadas, ya que tenéis que dejar
separación entre ellos. En el horno crecerán.





















